
CRÓNICA DE LA TRANSGRANCANARIA SUR-NORTE 5 DE MARZO DE 2010
Con un poco de retraso os mando la crónica de esta preciosa prueba que cruza la isla de Gran Canaria de sur a norte. Son 92 kms de recorrido desde la playa de Maspalomas hasta la playa de la Canteras , en las Palmas , pasando por el pico de las Nieves a casi 2000m de altitud.
Después de una llegada un tanto estresante , por culpa del retraso en el vuelo, me dirijo a recoger el dorsal hacia las 20h30 con el tiempo justo para cambiarme , cenar algo y coger el autobus que nos lleva a la salida en el sur de la isla ya que la prueba empieza a las doce de la noche. Deseando ya salir, ultimo los preparativos intentando no olvidar nada.
Por fín ,se da la salida y como en mí es costumbre , lo hago de forma muy lenta, dándome varias veces la vuelta para comtemplar la hilera de frontales a lo largo de la playa del inglés,espectacular.
Pronto nos metemos en el barranco de las Vicentillas , con agua hasta las rodillas por no decir hasta más arriba , donde es dificil mantener el equilibrio. Esto durará unas cuantas horas ya que en la subida a la presa de Ayaguares no ceso de meter los pies en remojo.
Agradezco la primera subida fuerte hacia el km 15 y parece que a partir de ese momento ya no nos vamos a" bañar ". Voy alimentándome como siempre cada 45´y bebiendo en abundancia. Después de pasar el primer avituallamiento líquido, empieza la larga subida hacia Tunte que marcará el km 35 de la prueba: la verdad es que en este tramo me encuentro muy bien de fuerzas, aunque debido a la humedad y a la altura empiezo a tener frío, ,algo que se convierte en insorportable al llegar a Tunte. Llevo seis horas de prueba y decido antes de que amanezca ponerme una camiseta de manga larga y el cortavientos para inciar la subida al pico de la Nieves.
Estas horas de subida amaneciendo sobre el centro de la isla son impresionantes.Pasito a pasito, disfutando del paisaje alcanzo el observatorio después de más de 3 horas de dura ascension. En el control de Garañon ( Km 50 ) a pocos kilómetros pasada ya la cumbre decido: cambiar de ropa , comer un buen plato de pasta , hidratarme y llenar las botellas de agua , ya que el siguiente avituallamiento está a casi 30 kms .Me encuentro muy motivado, he pasado una buena noche , haciendo lo que me gusta y dentro de unas horas espero estar en las Palmas si las lesiones me respetan .¿Qué más puedo pedir?
La bajada hacia Terror se hace interminable y se interrumpe con alguna subida corta pero de gran desnivel. En los tramos más técnicos me encuentro muy limitado y lo único que me preocupa es no caerme.Los últimos kilómetros discurren por entre las piedras del barranco de Tenoya , ya nos habían avisado de la dificultad del terreno y la verdad es que con 80 kms en las piernas cualquier despiste podría poner fín a muchas ilusiones....
La llegada a meta es increible, por el recibimiento de la gente. Después de 16h34 , paso por el arco de meta. Me siento privilegiado.
CRÓNICA DEL UTMB
La primera vez que leí algo acerca de la carrera fue hace cuatro años después de mi primera participación en los 101 kms de Ronda. No pensé que algún día podría enfrentarme a ella y menos terminarla teniendo en cuenta las dificultades de la prueba. Con el paso del tiempo cumpliendo objetivos , este año decidí estar en la línea de salida. En cualquier prueba de ultrafondo , y menos en esta, una buena preparación no te asegura el éxito final . Las horas se hacen interminables y los parámetros son tantos que el retirarse se convierte en algo que nos puede succeder a cualquiera. Tuve suerte en este caso : pude con el medio y no al revés.
El ambiente en Chamonix es increible durante los días previos a la carrera , y qué decir cuando se acerca la hora de la salida. La sensación que tengo en ese momento es de temor tan sólo al pensar en el lío en que me he metido, pero bueno yo lo he decidido y estoy dispuesto a agotar todas las fuerzas físicas y mentales para que dentro de dos días vuelva a pasar por debajo de esta pancarta. Últimas fotos, besos de despedidas y empieza la aventura...
La densidad de corredores en tan grande que resulta imposible trotar al principio donde la gente además se vuelca con los participantes. Los pelos se te ponen de punta. He decidido hacer toda la prueba con los bastones en las manos aunque hasta que no se inicie la subida al primer collado no los desplegaré. También caminar en el 100% de las subidas sea cual sea el desnivel y en las bajadas esperaré a ver el tipo de terreno, la pendiente y si se hace de día o de noche.
Me enfrento a la primera parte como si fuera un calentamiento hasta el km 31 teniendo cuidado con el cierre de los controles. En Saint Gervais en el kms 21 veo por segunda vez a mi mujer y mis dos niños lo que siempre supone un estímulo para seguir adelante. A partir de ahora la pista pica hacia arriba de forma suave antes de llegar a les Contamines , donde está el primer control . LLego con una hora de adelanto sobre el cierre del control ; eso es lo que pretendía: ir cogiendo margen hasta el km 123 en Champex donde posiblemente me enfrentaré a la segunda noche sin dormir. Desde este punto, empieza la segunda subida a la Croix du Bonhonme con 13 kms y 1300m de desnivel . De este collado sobre todo recuerdo la interminable hilera de frontales en la oscuridad de la noche, una imagen que queda grabada en la retina, una auténtica maravilla. Durante todo este periodo sigo teniendo buenas sensaciones y lo importante es plantearme objetivos a corto plazo , intentando parar lo menos posible en los avituallamientos. Después de 4h más o menos de ascensión, corono y sigo echando la vista hacia atrás . LLevo 44kms en algo menos de 9h. El ritmo es bueno y las sensaciones también pero no debo dejarme llevar por la euforia ya que sé que tendré bajones físicos y mentales en cualquier momento. No recuerdo mucho de la bajada hacia Les Chapieux quizás por estar muy concentrado en no caerme.
Ya estaba amaneciendo cuando empezó la parte dura del Col de la Seigne. Después de haber comido en el avituallamiento un bocadillo de salchichón , yo que casi nunca como embutido , empecé a encontrarme con náuseas y una temperatura corporal excesiva. Me despojé del forro que había utlizado durante la noche y aminoré el ritmo pero, aunque mejoré no me recuperé hasta empezar la bajada. El salchichón se me fue repitiendo hasta pasadas muchas horas. El calor castigaba y se podía "correr-andar" en manga corta. A las 7 de la mañana coroné para bajar ( no recuerdo si andando o corriendo ) y rápidamente volver a subir y finalmente dirigirnos a Courmayeur en el km 77. LLegué a las 10h45 con 2h 15 de adelanto sobre el cierre del control y decidí , porque se decide en ese momento , parar lo menos posible, tan sólo : untarme los pies de crema, comer un plato de macarrones y beber un par de vasos de coca-cola. Fueron 45´ en total . Dentro del gimnasio despúes de casi 17 h de carrera se percibía el cansancio pero, nada comparable con lo que me iba a encontrar 50 kms más adelante. Pensaba ver a mi familia en ese punto pero ellos estaban en un lugar por donde no pasaba la prueba. Fue un palo , un imprevisto más a los que uno debe hacer frente. Los macarrones me sentaron como "Díos" y recuerdo la subida al refugio Bertone, a pesar de su dureza como amena. Había asimilado la comida y tenía fuerzas. Los efectos de la pasta italiana vencían a la decepción de no haber visto a la familia. Fueron pasando los kms sin mucha dificultad hasta el inicio de la subida al Gran Col Ferret. La subida a este coloso (800 m de desnivel en 5kms) fue el peor momento de la prueba para mí. Pienso que el hecho de mirar hacia arriba y ver el grado de pendiente fue negativo. Estaba sin fuerzas, lo intenté con un gel , agua, sales pero nada de nada , tampoco me adelantaba mucha gente pero no podía ;entonces decidí caminar tres pasos y parar 10´´ y así a duras penas y sin volver a mirar hacia arriba y sólo al suelo , coroné a las 17h37 despúes de casi 24h de prueba. Antes de salir , intuía que podía ser un punto clave y así fue. El calor , la hora del día, el cansancio y el desnivel eran elementos que convertían esta subida en un suplicio.
Despúes de estirar un buen rato, emprendí la larga bajada hacia Prat de Fort , con un calor menos sofocante y un ritmo muy suave, intentando trotar en las bajadas con menos desnivel. El paisaje era impresionante y después del bajón físico volvía a tener buenas sensaciones. El desgaste se convertía en muscular, con el paso de los kms en la larga bajada antes de subir hacia Champex .El adelanto sobre el cierre de los controles era de unas 3 h , exactamente lo que me había propuesto. La noche volvía a caer sobre este maravilloso entorno y el temor rodeaba a todos los que debíamos enfrentarnos a ella. En este trayecto me planteaba el tiempo que permanecería en el gimnasio de Champex... Eran las 22h43 , paso el control ; por fín mi mujer y mis hijos ¡qué ilusión ! Me abrazan y me animo un montón. Entro en el gimnasio, el espectáculo es dantesco : la gente tirada durmiendo , masajeándose, un olor a sudor , pies y salsa boloñesa..Decido comer y salir lo antes posible .Si tengo que descansar prefiero hacerlo tirado en el borde del camino ya que ahora no tengo sueño y llevo 4h de adelanto sobre el cierre de control. Me queda una maratón terrible, por lo que cuentan. Sigo animado para enfrentarme a la subida más técnica del recorrido. Llevo 123kms y 28h17 minutos de esfuerzo .A partir de ahora no me interesan ni el pulsómetro, ni el gps; el tiempo pasa pero no los kilómetros. La subida a Bovine la hacemos en grupo ,voy a piñon fijo y sólo pido : no tener un desfallecimiento , que pasen las horas , que siga andando y que vuelva a amanecer. Son tres subidas bestiales con sus respectivas e interminables bajadas. Recuerdo la segunda noche sin sueño, como un zombi avanzando a un ritmo cansino.
Empieza a amanecer y sin bajones físicos, con los pies sin ampollas y me pregunto cómo puedo estar mejor ahora que hace 15 horas...La subida a la Flegere es el regalo con el que nos han obsequiado este año (700m de desnivel en 3kms en el km 155). Esta vez si miro hacia arriba busco la cumbre porque sé que detrás salvo lesión o caída está el sueño hecho realidad. Me digo a mi mismo "es como el kilómetro vertical de la Barranca y lo has subido, échale h..... y si no puedes paras un poco que vas con tiempo de sobra".El llegar arriba me llena de emoción. Con Chamonix a lo lejos no pienso arriesgar en la bajada aunque otros llevados por la euforia si lo hacen , quiero disfrutar en estas últimas horas.
La llegada es impresionante, miles de personas aplaudiendo, veo a mis hijos y cruzo con ellos la línea de meta. 41h55´´ marca el crono. Es lo de menos.
Quiero agradecer a todos los que no pudieron acabar y estuvieron en la meta aplaudiendo, Arturo, Zanoni, Caño, saludar y animar a los socios del club tanto los que llegaron como los que no y a mi compañero de batalla Pablo, con la carrera compartida y la experiencia vivida.
CRÓNICA DE LOS 101KMS DE RONDA
Aunque estaba inscrito desde el principio , no tenía pensado acudir a la cita ya que tres semanas antes había participado en la Cruzatenerife . Lo que puedo decir es que es una prueba preciosa , bien organizada , con cuatro partes bien diferenciadas.Una primera: de subida contínua de 22kms desde Guimar hasta el observatorio de Izaña a 2200m de altura ; una segunda : de ligera bajada de unos 20kms ; una tercera: de unos 15kms de toboganes y por último: una bajada con más desnivel, hasta el pueblo costero de Garachico para completar los 72kms.
En cuanto a la carrera de Ronda ; una semana antes decidí reservar una habitación en Olvera ,un precioso pueblo a 50Kms de Ronda. Los nervios y la climatología prevista para el día de la carrera se encargaron de que no pudiera conciliar bien el sueño.
Una vez llegado a Ronda, entré en el estadio y saludé a algunos compañeros, todos estábamos deseando tomar la salida, por el frío,y el viento reinante. Amenazaba lluvia y los pronósticos se cumplieron...
La primera parte de la prueba es bastante cómoda aunque como siempre intento regular dejándome guiar por el pulsómetro. Sé que la parte más dura comienza a partir del Km 35 . Intento mantener un ritmo de 9 a 10 kms por hora. En el km 30, primer chaparron que me pilla en un tramo por asfalto antes de enfrentarme a la subida más larga de la carrera; subo ésta , andando con mucha calma y la corono sin gran dificultad aún sabiendo que le desgaste de las ascensiones siempre hace mella. El siguiente tramo, de unos 10 kms en llano , se hace interminable y en ese momento empiezo a tener malas sensaciones. No es un problema de intensidad, más bien lo relaciono con un principio de hipoglucemia. En estos casos, lo mejor es bajar el ritmo y comer. Enseguida me recupero y consigo correr a un trote constante ,siempre guiándome por el pulsómetro. Empieza la bajada hacia Setenil de las Bodegas, que culmina en el km 54. En ese momento decido parar unos 5 ´ para estirar ya que los descensos, como todos sabéis , dejan muy tocados los cuádriceps . En las últimas carreras me encontré mejor en la segunda parte del recorrido y esperaba que también esta vez fuera así. A continuación , me junto con un grupito de tres corredores y van pasando los kms con altibajos que intento subsanar con la ingesta de algún gel. En la subida que precede a la bajada al cuartel me encuentro realmente bien , pero no incremento el ritmo; quiero disfrutar y confío en que esas sensaciones no me abandonarán... En el cuartel , decido no entrar y proseguir hasta el siguiente avituallamiento antes de empezar la dura subida a la Ermita. A 20kms de la meta y ya anocheciendo empieza a diluviar. Paro para buscar el frontal y el chubasquero, que ya no me quitaré hasta el final . A partir de ahora teniendo en cuenta la climatología , la poca visibilidad y lo abrupto del terreno , mi único objetivo es llegar a meta sin caídas y sin lesiones. La última bajada es muy peligrosa y a pesar de las precauciones me caigo tres veces en unos 5 kms , el piso está totalmente embarrado y con muchísimos charcos. Por fín, inicio la subida a la Alameda y pienso que puedo bajar de las 13h. La última recta es realmente emocionante, y me pongo a correr. Al final 12h44 de esfuerzo.Vuelvo a sentirme un privilegiado.
.
.

